Playa

 

Disfrutando de un día de playa, en la orilla donde las olas saludaban, hice un hoyo, me acosté en el y me cubrí con la misma arena que había sacado.

Me enterré en la arena, se sentía tan caliente y escuchaba el latido de mi corazón biiieeen fuerte, como si fuera el de la Tierra.

Cerré los ojos escuchando ese latir que retumbaba en todo mi cuerpo, ese calorcito… me recordó cuando estaba en el vientre de mi madre. Se sentía tan bien… no quería salir de allí…