Inocencia

Hermosa inocencia te extraño…

Eras el manto divino que cubría mi existencia.

Me llenabas de alegría, algarabía y valentía.

Me protegías del malvado pues no existía.

Tu velo me abrigaba cual ternura sin igual.

Derramabas sobre mí sacra ingenuidad.

Hermosa inocencia te extraño tanto…